Jesús, hombre en conflicto.


02-advientoa2-cerezo1Hace dos mil años asesinaron los poderosos a un judío, Jesús de Nazaret. Las mil esperanzas de liberación que se habían tejido en torno a él acabaron en fracaso, porque también entonces, como sucede frecuentemente, los poderosos pudieron más que la justicia. Y, viéndolo perdido, el pueblo, sus amigos, también lo abandonaron.

Pero algo ha roto la lógica de ese fracaso. Su memoria no se ha perdido entre los millones de anónimos asesinados por “motivos de Seguridad Nacional” a lo largo de la historia. Apenas unos años después, sus seguidores, que lo habían abandonado a la muerte, afirman tener una experiencia que rompe su desespe-ranza y que se les impone a pesar suyo: Jesús había sido rescatado de la muerte por el Padre, que lo confirmaba mediante la resurrección; por tanto su causa debía ser proseguida, a pesar de la oposición del mundo.

Y tras ellos hemos venido nosotros, los actuales seguidores del movimiento de Jesús, herederos de millones de hombres que a lo largo de dos mil años se han sentido “obligados” con Jesús y su causa, la causa del Padre, y con su modo de generar historia.

¿Por qué la importancia de ese judío? ¿Cómo pudieron las comunidades iniciales asumir el escándalo de la cruz y superar la desautorización que implicaba en contra de su persona y su causa? Y nosotros, ¿por que seguimos centrando en él el sentido más profundo de nuestra vida? ¿Somos víctimas de una ilusión colectiva en torno a ese asesinado galileo? ¿O es solo lo noble de su doctrina lo que nos atrae?

Pero hay algo de particular precisamente en este asunto: el núcleo de ese “movimiento de Jesús” no es una doctrina, sino precisamente su persona y su causa; de él no afirmamos que “vivió”, en pasado solamente, sino que vive para siempre una vez resucitado por el Padre. No “vive en el recuerdo” de quienes lo seguimos, sino que “vive” personalmente; y por eso precisamente su causa debe ser no simplemente recordada, sino continuada

Y en esta continuidad juega un papel fundamen-tal la memoria de la comunidad primera y su búsqueda del sentido del hecho-Jesús. En esta búsqueda de compren-sión empiezan a surgir formulaciones de fe en las que predomina obviamente la gozosa certeza de su exalta-ción. Y eso es lo que pregonan.

Pero, como Jesús mismo, sus discípulos empiezan a sufrir por esa fe. Unos cinco años después de Jesús es asesinado Esteban (Hch 7 y 8); la persecución que se desata es ocasión para la expansión de la fe en el mundo pagano (Hc 8,4-5; 11,19-21). Pablo jugará un papel fundamental en este proceso: la experiencia de Jesús resucitado rompe sus esquemas mentales judíos; deja el fariseismo en que había sido rígidamente educado y se dedica de lleno a la predicación de la buena noticia de la oferta que en Jesús ha hecho Dios a todos los hombres, no en base a méritos ni al cumplimiento de la ley judía. Sus escritos nombran a Jesús como el “Kyrios”, el Hijo de Dios, el Cristo, el Primogénito de toda la creación, el crucificado, el resucitado, pero prácticamente no hay ninguna mención de la historia de Jesús, fuera de la referencia al recuerdo de la Cena y los dos hechos fundamentales, su muerte en cruz y su resurrección.

En este contexto, Marcos hace una aportación totalmente original de la búsqueda del sentido del hecho-Jesús: No lo hace mediante confesiones, himnos o títulos, sino mediante la narración de su práctica. Se trata de una “narración inversa”:

en un mundo en el que la historia es de los vencedores, escribe un relato, desde el reverso de la historia, sobre ese judío vencido; lo dirige a una comunidad de perseguidos no judíos, probablemente romanos, a quienes propone como norma de vida a ese judío; se trata de un relato inconcluso de esa practica truncada violentamente, que deja sin respuesta inmediata qué pasó con todo ese asunto de Jesús; su autor no es un testigo inmediato de los hechos; incluso es probable que haya tenido que vencer resistencia fuertes a que consignara por escrito la memoria de Jesús; en síntesis: no es la memoria del triunfo de Jesús, sino un relato de una práctica truncada por la violencia y el fracaso y que pretende comprometer al lector con el proseguimiento de esa causa.

Y esa “narración inversa” se difunde en pocos años por el mundo mediterráneo; Mateo y Lucas lo toman como base de su relato y lo adaptan a las necesidades de sus propias comunidades. Ninguna obra de la antigüedad clásica del mundo vencedor ha generado tanta vida como esta pequeña obra de vencidos. Habrá otras mas admirable desde el punto de vista literario; pero nadie ha arriesgado jamás su vida por ninguno de sus personajes o de sus ideas; nadie ha muerto por defender e Sócrates o por las ideas filosóficas de Platón o Aristóteles.

Un texto sin futuro aparente ha sido generador de futuro. Renacido en la vida de miles de hombres, nos ha llegado también a nosotros vivo todavía. Sigue incidiendo particularmente en la esperanza y en la calidad de vida cristiana de los pobres de miles de comunidades de base en el tercer mundo, quienes han asumido, a su vez, la tarea del relevo indispensable para que llegue también a las generaciones siguientes.

Y aquí nos encontramos nosotros, participantes del movimiento de Jesús, que sigue en plena marcha; continuadores de aquella experiencia inesperada, sorpresiva, de las primeras comunidades, que afirmamos como ellos que Jesús es la alternativa de Dios para la vida del pobre.

También a nosotros nos ha llegado el relato de Marcos. Se trata de un escrito dirigido a gentes que, anteriormente a la predicación de los cristianos huidos de Palestina por la persecución judía, no tenían nada en común con Jesús; ahora, en cambio, se ha convertido en alguien de la máxima significación.

(Carlos Bravo Gallardo. Jesús, hombre en conflicto. El relato de Marcos en América Latina. Sal Terrae 1986)

Comments
4 Responses to “Jesús, hombre en conflicto.”
  1. Juan Jose Ferman dice:

    Quisiera recibir sus comentarios por e-mail y las graficas.

    que el Senor los bendiga y que puedan seguir evangelizando.

  2. Mauro dice:

    Necesito la biografía de Carlos Bravo Gallardo SJ. Me podrías hacer el favor de publicarla en el blog. La he buscado por toda internet y no encontre nada.

    GRACIAS

    MAURO (Uruguay)

    • xentalla dice:

      Querido Mauro:
      Disculpa que tardara tanto tiempo en contestarte pero estuve de vacaciones y no me fue posible hasta hoy. Lamento no poder satisfacerte en lo referente a la biografía de Carlos Bravo Gallardo sj, yo tampoco dispongo de ella. Gracias por entrar en este humilde blog.

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