Vida a la carta: el engaño de los dioses


 

Por Carmen Bervell en religión digitalimages

Me he quedado tocada con la historia del bebé medicamento. La bioética es una asignatura hecha a medida de los dioses. Sí, de los dioses paganos, de los dioses que manipulan la vida y la muerte. Todo en nombre de la humanidad. “Y seréis como dioses”. ¿Dónde he escuchado decir esta frase?. ¿No les suena?. Podemos tener al alcance el destino del ser humano, perfeccionarlo, pulirlo y de paso, desechar a quienes no alcanzan la cuota de perfección estipulada por el patán de turno que se encuentre en el poder.

Si hay algo que nos enseña el Evangelio es la misericordia con el desvalido, por eso cuando un niño ha sido engendrado para salvar a su hermano, sentimos un cosquilleo en el estómago. ¡Qué hazaña más noble!. Decimos sin reflexionar. Hemos salvado una vida, exclamamos con rotunda seguridad. Pero ¿qué ha pasado con lo que se ha quedado por el camino?. ¿Era vida?. No me lo pregunten, el padre Masiá está seguro de situar la frontera en una zona muy concreta. Yo sólo me debato con la idea de que algunos derechos están siendo suplantados por otros para eliminar los errores de la naturaleza.

Sí, como lo oyen. Un gobierno que favorece a los disminuidos psíquicos, físicos y sensoriales permite a su vez, eliminarlos del vientre de su madre, una vez se ha detectado su anomalía. Y como nadie quiere sufrir en este valle de lágrimas, nos quedamos anonadados preguntándonos quién soy yo para decidir que una madre debe cargar con un hijo deficiente. Así, poco a poco, las fronteras se difuminan y en nombre de la humanidad sacamos lo inhumano que hay dentro de nosotros.

El amor no tiene fronteras. Decidir admitir los bebés con defectos, curar, cuidar y acunarlos amorosamente aunque no sean hijos propios. Esa pareja que decide adoptar un ser con dificultades para ofrecerles su amor desinteresado, es lo que se oculta a esta sociedad. Por el contrario se nos publicita el dolor de una madre que decide efectuar un aborto a su hija de nueve años embarazada de gemelos por su padrastro y en peligro de morir si sigue con el embarazo.

La pregunta de siempre es qué hacemos con todas las niñas embarazadas del mundo por los adultos irresponsables e insensatos obligadas a la solución profiláctica. Eliminemos el enojoso resultado de ese turbio abuso de menores. Así, el abusador se sentirá un poco menos mal, al fin y al cabo no existen consecuencias de sus actos. Para eso está el derecho al aborto. El mundo al revés como se suele decir. Sí, he recibido un manifiesto feminista que adorna las bondades del futuro proyecto de ley sobre el aborto, dejando que una joven de dieciséis años decida por sí misma.

Pues yo ya no me creo que sea un mal menor. Se ha convertido en la coartada de los irresponsables, en el pasaporte al hedonismo y el culto al placer sin consecuencias. En la avidez de las multinacionales de la muerte. Sí, es cierto que la mujer alcanzó su cuota de libertad con los anticonceptivos, por vez primera podía tener sexo sin sentir el temor al embarazo, se igualaba al hombre irresponsable que da la espalda a sus actos.

Ahora también en nombre de la diosa ciencia seleccionarán embriones viables para curar enfermedades. Se imaginan el conflicto interno de quien se sabe creado en el laboratorio para salvar una vida. Ya sé que ustedes piensan ahora en positivo. Saber que has venido al mundo para ser útil a otro ser. Convertirte en el embrión que ha tenido derecho a la vida, mientras tus hermanos eran sacrificados en los tubos de ensayo.

Un mundo así, a la carta, nos convierte en medios útiles para los más listos y astutos. ¿Tendrá que venir de nuevo Dios al mundo, para ponerse del lado de los débiles, de quienes son condenados a muerte. Volverá a subir a la cruz en un acto expiatorio y solidario con todos los crucificados por sus hermanos?.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: