Sólo Dios basta

Si horas de lucha hay en la vida yo encuentro siempre quien me levante y oigo en el alma tu voz querida: NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE. Cuando se escapa lágrima ardiente con un gemido que el alma abrasa, es un consuelo tu voz clemente que me repite: TODO SE PASA. Mirando al cielo … Sigue leyendo